A diferencia de otras urbes argentinas, como Rosario o Buenos Aires, Córdoba casi no posee rascacielos que superen los 100 metros de altura. La Torre Ángela, inaugurada en 1983, es el edificio más alto de la ciudad, con 30 pisos y 110 metros. Aparte de este rascacielos, el resto de las construcciones en la capital provincial están por debajo de los 90 metros de altura, y ello se debe a disposiciones municipales que establecen ese límite como máximo para la elevación de los edificios. Ésta es una de las razones por las que Córdoba mantiene una arquitectura relativamente baja, similar a la de algunas ciudades europeas.
Sin embargo, en los últimos años, debido al crecimiento urbano y el consecuente encarecimiento de los espacios disponibles para la construcción, desarrollistas y arquitectos han planteado flexibilizar las normas vigentes para poder construir rascacielos más altos.
Por ejemplo, recientemente los responsables de las Capitalinas, un conjunto de edificios que se levantará cerca de la confluencia del río Suquía y La Cañada –en el centro cordobés-, han modificado su plan de construcción y ahora una de las torres del complejo está proyectada por encima del límite inicialmente establecido. Estos cambios se debieron a la alta demanda de ocupación de oficinas, que los alentó rediseñar uno de los rascacielos con 30 metros más, hasta alcanzar los 120 metros de altura. Si obtienen la autorización del municipio para construirlo, el nuevo edificio superará a la Torre Ángela y será, entonces, el más alto de Córdoba.
De continuar creciendo la demanda de nuevos espacios en la ciudad, dependiendo de los vaivenes del sector inmobiliario, es probable que aparezcan otros proyectos de igual o mayor envergadura a las Capitalinas en un futuro próximo.
Seguir leyendo el resto »